Niños y jóvenes

La infancia es un período vital donde suceden muchísimas cosas. Los niños deben aprender un sinfín de cosas nuevas y cambian constantemente. Desde el descubrir el mundo que les rodea hasta el aprendizaje de la lecto-escritura, pasando por el aprender a caminar, hablar, controlar los esfínteres, etc. Este desarrollo no puede pasar sin baches. Junto con el placer que los niños experimentan en el desarrollo, en el camino de aprendizaje de nuevas capacidades también pueden darse sentimientos de tristeza, angustia o inseguridad.

Para los niños se hace difícil expresar sus sentimientos en palabras, y por ello lo suelen mostrar cómo se sienten con su conducta.  Niños que de repente duermen, comen, o se portan mal, muestran que les preocupa algo. Por eso es importante escucharlos bien y leer entre líneas lo que quieren decir con su conducta.

Cuándo pedir ayuda?

En la vida de los niños se pueden dar situaciones difíciles. Se puede pensar en una separación, en familias complejas o en el fallecimiento de seres queridos; situaciones traumáticas. O en sucesos que en principio pueden ser muy positivos, pero que también pueden tener un impacto muy importante, como una mudanza, el nacimiento de un hermano o el cambio de escuela. Todos estos acontecimientos requieren un esfuerzo extra del niño para elaborar y adaptarse a la nueva situación.

Cómo muestra un niño que le pasa algo?

  • Un cambio repentino en su conducta
  • Malestar físico o dolores que no tengan una explicación médica (dolor de panza, de cabeza, cansancio)
  • Aburrirse a menudo, dificultades para jugar y entretenerse, llorar por todo
  • Problemas en la escuela, de aprendizaje o en las relaciones con los otros niños
  • Problemas con el comer o dormir
  • Actitud constantemente provocadora, no escuchar

Si le preocupa algo, o tiene la idea de que algo no cuadra, puede pedirle a un profesional que haga una observación. Como persona de afuera, puede mirar la situación con una mirada neutra. A veces una sesión puede ser suficiente para ver las cosas de diferente manera y seguir. Otras es necesario un trayecto más largo. Esto depende de las características del niño y la problemática, y del deseo de los padres.